Partimos de la reflexión sobre la avalancha de información y la post-verdad, ya que la mentira digital se identifica como una herramienta para fortalecer las estructuras de poder y precipitar actitudes contra los márgenes. Frente a la polarización de la comunidad y los relatos oficiales, pondremos en valor la capacidad de detección, la mirada crítica colectiva, el valor de las voces periféricas y el uso empático y responsable de las redes.